¿Se puede 'detener' la diabetes tipo 2? Médicos apuestan por la remisión | Datitos de Salud y recetas saludables

martes, 6 de enero de 2026

¿Se puede 'detener' la diabetes tipo 2? Médicos apuestan por la remisión

 


En un estudio clínico, la combinación de un inhibidor de SGLT-2 con una dieta hipocalórica logró remisión en 44% de los pacientes, frente a 28% en el grupo placebo. En el caso de los agonistas GLP-1, un análisis con más de 14 mil adultos mostró que entre 5.8% y 18.3% alcanzaron criterios de remisión, dependiendo de la definición utilizada.


Sin embargo, los especialistas advierten que estos beneficios suelen depender del mantenimiento del peso perdido. Cuando el tratamiento se suspende o el peso se recupera, los niveles de glucosa tienden a elevarse nuevamente. 


Estilo de vida: la base de todas las estrategias


A pesar de los avances quirúrgicos y farmacológicos, el consenso médico es claro: las intervenciones en el estilo de vida siguen siendo la piedra angular del tratamiento.


Ensayos clínicos como DiRECT demostraron que casi la mitad de los participantes logró remisión al año mediante una dieta muy baja en calorías, aunque solo una cuarta parte mantuvo la remisión a cinco años sin medicamentos.


Otros programas, incluidos modelos comunitarios y virtuales, han reportado tasas de remisión superiores al 40% a los 12 y 18 meses, lo que refuerza el papel de la intervención conductual sostenida.


Para Rothberg, el orden de prioridades es fundamental: los cambios en el estilo de vida no deben verse como un complemento de los medicamentos, sino como su base. 


Un desafío más allá del consultorio

El debate actual ya no se centra solo en si la remisión es posible, sino en cómo sostenerla en el tiempo y cómo hacer accesibles estas intervenciones. Factores como:


Entorno social

Acceso a alimentos saludables

Acompañamiento médico continuo

influyen de forma decisiva en los resultados.


La diabetes tipo 2 ya no se percibe necesariamente como una enfermedad de progresión inevitable. Sin embargo, la evidencia también es clara: detener su avance requiere intervenciones intensivas, seguimiento constante y cambios sostenidos, no soluciones rápidas ni promesas absolutas.