Albóndigas de Brócoli y Queso (Low-Carb)
Esta receta es perfecta como plato principal o como acompañamiento. El brócoli aporta fibra y vitaminas, mientras que el queso y el huevo proporcionan la proteína y la grasa saludable necesarias para mantener estables los niveles de azúcar en sangre.Ingredientes:
· 1 cabeza de brócoli grande (aproximadamente 500g de brócoli en ramilletes).
· 1 huevo grande (ayuda a ligar los ingredientes).
· 150 g de queso mozzarella (rallado o en hebras, bajo en humedad si es posible).
· 50 g de queso parmesano rallado (aporta un sabor intenso y textura).
· 50 g de harina de almendra (es baja en carbohidratos, si no tienes, puedes usar harina de coco, pero en menor cantidad porque absorbe más).
· 2 dientes de ajo (picados finamente o prensados).
· Sal y pimienta negra al gusto.
· Opcional: Una pizca de nuez moscada o unas hojas de albahaca fresca picada para dar más sabor.
· Aceite de oliva virgen extra (para engrasar la bandeja).
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Instrucciones paso a paso:
Prepara el brócoli:
· Lava bien el brócoli y córtalo en ramilletes pequeños.
· Cocínalo al vapor durante unos 5-7 minutos, o hasta que esté tierno pero aún firme (con un tenedor debe pincharlo, pero no debe deshacerse). También puedes hervirlo brevemente, pero el vapor conserva mejor los nutrientes.
· Escúrrelo MUY BIEN. Este paso es crucial. Déjalo enfriar un poco y luego pícalo muy fino con un cuchillo o pásalo por un procesador de alimentos hasta que quede como "granulado" (parecido al tamaño del arroz). Si ves que suelta mucha agua, puedes ponerlo sobre un paño de cocina limpio o varias capas de papel absorbente y estrujarlo para eliminar el exceso de líquido. Si el brócoli tiene demasiada agua, las albóndigas se desarmarán.
Precalienta el horno:
· Precalienta el horno a 200°C (392°F). Cubre una bandeja para hornear con papel vegetal y úntalo ligeramente con un poco de aceite de oliva.
Mezcla los ingredientes:
· En un bol grande, combina el brócoli picado y bien escurrido, el huevo, la mozzarella rallada, el parmesano, la harina de almendra, el ajo picado, la sal, la pimienta y la nuez moscada (si la usas).
· Mezcla muy bien con las manos o una espátula hasta que todos los ingredientes estén integrados. La mezcla debe ser manejable y no estar demasiado húmeda. Si ves que está muy líquida, puedes añadir una cucharada más de harina de almendra.
Forma las albóndigas:
· Con las manos ligeramente húmedas (para que no se pegue), toma porciones de la mezcla y forma bolitas del tamaño de una nuez (unos 3-4 cm de diámetro). Colócalas en la bandeja preparada, dejando un pequeño espacio entre ellas.
Hornea:
· Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas y firmes al tacto. Si quieres que queden más crujientes por fuera, puedes darles la vuelta a mitad de cocción.
Sirve:
· Sírvelas calientes. Son deliciosas solas, con una salsa de tomate casera sin azúcar, o con un poco de yogur griego natural mezclado con hierbas.
Consejos y variaciones:
· Salsa de tomate: Si las acompañas con salsa de tomate, asegúrate de que sea una salsa casera hecha con tomate natural, cebolla, ajo y albahaca, sin azúcares añadidos.
· Al horno, no fritas: Hornearlas es una forma más saludable y baja en grasa, evitando los aceites de la fritura.
· Congelación: Estas albóndigas se congelan muy bien
Puedes hacer una doble tanda y congelarlas ya horneadas o crudas (separadas en una bandeja y luego en una bolsa). Para consumirlas, solo tienes que recalentarlas en el horno o sartén.
· Acompañamiento: Una buena guarnición para un diabético sería una ensalada verde grande con vinagreta ligera, o unas verduras asadas (como espárragos o pimientos).
