08/22/19
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Datitos de Salud y recetas saludables
Una dieta mediterránea rica en aceite de oliva es capaz de reducir a largo plazo la necesidad de la medicación de los pacientes con diabetes de tipo 2, según un estudio cuyas conclusiones han sido dadas a conocer por la Universidad del País Vasco UPV/EHU.
El ensayo clínico se ha realizado entre 3230 diabéticos durante más de tres años a los que se les asignaron al azar tres dietas. La primera de las pautas alimentarias incluía, junto a la dieta mediterránea, aceite de oliva virgen extra; la segunda cambiaba el aceite por una mezcla de frutos secos, y la tercera recomendaba una dieta baja en grasas.
Finalmente, y tras analizar a los tres grupos, se ha constatado que las personas asignadas a la dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra, llegaban a reducir en un 22% la necesidad de iniciar medicación antidiabética en comparación con el grupo al que se le había recomendado únicamente la dieta baja en grasas.
"La menor necesidad de medicación (ya sea oral o inyectable) con el patrón de dieta mediterránea y aceite de oliva virgen extra probablemente refleje el mejor control glucémico que se obtuvo con esta dieta durante el largo seguimiento del estudio", explica Fernando Arós, uno de los investigadores que ha llevado a cabo este trabajo.
Asegura que el patrón dietético ha sido, "sin duda, el determinante" en estos resultados, ya que no se pueden explicar por consumir menos calorías, hacer más actividad física o por pérdida de peso, puesto que tales aspectos no formaban parte del ensayo y no hubo diferencias al respecto entre los tres grupos.
Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista Diabetes Care y el Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber) de Obesidad y Nutrición continúa trabajando en esta investigación.
La UPV/EHU ha recordado que la diabetes ha alcanzado proporciones epidémicas, ya que afectaba a 451 millones de personas en todo el mundo en 2017, y se sitúa en la "vanguardia de los problemas más graves actualmente para la salud pública. Al menos una de cada diez personas adultas en España está afectada por la diabetes tipo dos".
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Los ácidos grasos omega-3 tienen poco o ningún efecto sobre el riesgo de diabetes tipo 2, según una nueva investigación de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, que publica este miércoles el « British Medical Journal».
El aumento del consumo de ácidos grasos omega 3 se promueve ampliamente a nivel mundial debido a la creencia común de que protegerá contra la diabetes o, incluso, revertirá, sus efectos. Pero esta revisión sistemática encargada por la Organización Mundial de la Salud ha comprobado que los suplementos de omega 3 no ofrecen ningún beneficio.
A pesar de que más de 58.000 participantes fueron asignados al azar a ensayos a largo plazo, y el 4 por ciento de los participantes desarrollaron diabetes, las personas que fueron elegidas al azar para consumir más grasas omega-3 de cadena larga (aceites de pescado) tenían el mismo riesgo de diagnóstico de diabetes que el grupo de control que no tomó más aceite de pescado.
La glucosa en sangre, la insulina y la hemoglobina glucosilada también son similares tanto en las personas que toman como en las que no toman suplementos de aceite de pescado. Hubo una ausencia total de efecto de los aceites de pescado en cualquiera de estos factores relacionados con el riesgo de diabetes. Sin embargo, hubo alguna evidencia débil de que cuando las personas toman altas dosis de aceites de pescado pueden experimentar un empeoramiento del metabolismo de la glucosa.
Los principales tipos de ácidos grasos omega 3 son el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). El ALA normalmente se encuentra en las grasas de los alimentos vegetales, como las nueces y las semillas (las nueces y las semillas de colza son fuentes ricas). El EPA y el DHA, denominados colectivamente grasas omega 3 de cadena larga, se encuentran naturalmente en el pescado graso, como el salmón y los aceites de pescado, incluido el aceite de hígado de bacalao.
Los ácidos grasos Omega 3 también están disponibles como suplementos de venta libre que se compran y usan ampliamente.
El equipo de investigación evaluó los efectos de los ácidos grasos omega-3 de cadena larga, ALA, omega-6 y ácidos grasos poliinsaturados (AGPI), tomados como cápsulas suplementarias o a través de alimentos enriquecidos o naturalmente ricos. La revisión sistemática combina los resultados de 83 ensayos controlados aleatorios que incluyeron a 121.070 personas con y sin diabetes, todas con una duración de al menos seis meses, hombres y mujeres, algunos sanos y otros con diabetes existente, de América del Norte, América del Sur, Europa, Australia y Asia, en estudios publicados desde la década de 1960 hasta 2018.
La investigación evaluó los efectos del aumento de las grasas omega-3 de cadena larga, ALA, omega-6 y ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) en la diabetes y el metabolismo de la glucosa.
Los participantes fueron asignados aleatoriamente para aumentar sus grasas poliinsaturadas o para mantener su ingesta habitual durante al menos seis meses. Claramente no hubo ningún efecto de aumentar las grasas omega-3 de cadena larga sobre la diabetes, pero no hubo información suficiente de los ensayos de ALA, omega-6 o grasas poliinsaturadas totales para evaluar los efectos protectores o perjudiciales.
Los revisores verificaron nuevamente sus datos mediante análisis de sensibilidad. Por ejemplo, verificaron que los resultados no cambiaron cuando solo se incluyeron los ensayos de la más alta calidad (aquellos con al menos riesgo de sesgo). Utilizaron subgrupos para verificar si los resultados diferían con diferentes dosis de omega-3 de cadena larga (no encontraban diferentes efectos a diferentes dosis, excepto una sugerencia de daño a dosis superiores a 4,4 gramos por día) o por la duración del ensayo (no se sugerían diferentes efectos efectos en ensayos más largos o más cortos).
Los resultados muestran que el aumento de omega-3 de cadena larga tuvo poco o ningún efecto sobre el diagnóstico de diabetes o el metabolismo de la glucosa, pero dosis altas, a niveles encontrados en algunos suplementos, podrían empeorar el metabolismo de la glucosa. Leer mas
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La diabetes es una enfermedad que se produce cuando el cuerpo no produce ni usa la hormona insulina de manera adecuada, esto genera una acumulación excesiva de glucosa (azúcar) en la sangre. Existen dos tipos de diabetes:
Diabetes tipo 1: Ocurre cuando el cuerpo no produce nada de insulina, normalmente es conocida como diabetes juvenil ya que se descubre principalmente en niños y adolescentes.
Diabetes tipo 2: Ocurre cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no la usa como debería de ser.
También existe una condición de alarma que se llama prediabetes, esta se produce cuando los niveles de azúcar son más altos de lo que deberían de ser (pero no lo suficiente como para convertirse en diabetes). Un cambio en la alimentación, hábitos y estilo de vida pueden revertir las consecuencias de este padecimiento y devolverte la salud.
Te recomendamos priorizar el consumo de los siguientes alimentos y plantas medicinales, notarás rápidamente como los niveles de azúcar en la sangre se regulan rápidamente.
1. Canela
La maravillosa aromática y especiada canela esta catalogada como una medicina natural para la diabetes. Su contenido en compuestos como el aldehído cinámico, el eugenol, el alcohol cinámico, aportan propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que mejoran la capacidad de regular el azúcar en la sangre y mejoran la efectividad de la insulina. También estos poderosos extractos mejoran el metabolismo de la glucosa.
2. Arándanos
Diversos estudios han demostrado que el consumo de arándanos desecados (aquellos que tienen menos niveles de azúcar y un alto contenido en fibra) benefician a los pacientes con diabetes tipo 2; esto es debido a que proporcionan respuestas glucémicas e insulinémicas más saludables además de ofrecer protección frente a las infecciones urinarias. También tienen un elevado contenido en antocianinas que aportan un alto efecto antioxidante.
3. Té verde
Es un maravilloso antioxidante de la naturaleza, esto es debido a su contenido en una sustancia llamada galato, que estimula la producción y segregación de insulina por el páncreas; esto es lo que ayuda a reducir significativamente los niveles de azúcar en la sangre. Se recomienda consumir de 4-6 tazas al día, sus beneficios son numerosos.
4. Eucalipto
Una de las propiedades más destacadas del eucalipto es como un fantástico expectorante para infecciones en vías respiratorias, sin embargo se ha comprobado que sus hojas aportan grandes propiedades hipoglucemiantes que favorecen la glucogenogénesis, es decir, la forma en la que el cuerpo almacena la glucosa para su posterior utilización y secreción de insulina.
Una recomendación de vital importancia para tratar la diabetes es realizar ejercicio, ya que disminuye la glucosa en la sangre aumentando la sensibilidad a la insulina y cuando los músculos se contraen estimula mecanismos que permiten que las células tomen glucosa y la utilicen como fuente de energía.
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